Federico Mastrogiovanni Nació en Roma (Italia)
Trabaja en México Federico Mastrogiovanni está convencido de que, como decía su viejo maestro Gianni Minà, el periodismo es una profesión difícil, cansada, a veces peligrosa, pero ¡siempre es mejor que trabajar! Ha viajado por el mundo gracias al periodismo, que le ha permitido cubrir golpes de estado, como el de Honduras en 2009, o desastres naturales, como el terremoto en Haiti. También esta profesión tan amada e impredecible le ha permitido narrar los procesos migratorios en México, Centroamérica y Estados Unidos, así como ser extra en narco-peliculas en Tijuana; jugar raquetbol con Paola Longoria; ponerse de rodillas con los sufi en la Ciudad de México; explicar las desapariciones forzadas en su libro Ni vivos ni muertos (Grijalbo 2014) y relatar la historia melancólica de Edwin (un ex pandillero mexicano de Los Ángeles) y conocer su celda de aislamiento en la prisión de máxima seguridad de Pelican Bay. Gracias al periodismo es académico en la Universidad Iberoamericana y coordina el Programa Prensa y Democracia PRENDE. El periodismo es realmente para él lo mejor que le puede pasar en la vida. O por lo menos, siempre es mejor que trabajar.